Bestiario 88

Era necesario decirles que no eran más que robots. Si no lo sabían, se les ocurrían ideas peregrinas: querían, de pronto, matricularse en clases para adultos o aprender bailes de salón. Algunas hacían las maletas e intentaban marcharse de casa, a la aventura, a vivir. Había que decirles cuán equivocadas estaban, había que apagar esa chispa en sus ojos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .